La historia de Villalba en Caminito
En tierra de Quino, uno de los grandes caricaturistas de América Latina, en el barrio San Telmo en Buenos Aires, se exponen algunos personajes que lo hicieron famoso, en especial la pequeña Mafalda, que siempre tuvo las respuestas mas creativas, la misma que odiaba la sopa y combatía con el sueño de su amiga Susana de casarse de blanco, me senté en el banco para sentir un poco del aire que ella inerte respira cuando miles de turistas hacen cada mueca y posan a su lado.Pero la idea surgió por unos minutos antes estuve en Caminito, en el colorido barrio de la Boca, cita obligada del turista y allí me encontré con Óscar Villalba, un viejo con la sabiduría de los 70 años.
De repente me puse a conversar con él, mientras una helada ventisca nos acompañaba. Fueron unos minutos mas que agradables y quise compartir en este espacio de desaparecidos esta vivencia.
Todos los días Villalba llega a esa esquina , hace mas de diez años, coloca sus caricaturas y espera con paciencia para ver quién quiere dibujarse hacerse caricatura de sus manos. Como buen hombre de la calle,, aprendió trucos para hacerse entender en diferentes idiomas y sabe decir palabras básicas, como mujer bonita, en inglés, alemán, turco, chino, filipino, japonés, griego y otros cuantos mas.
La brisa sigue helando, me ha ofrecido una caricatura, en mas de una ocasión, pero yo busco es entender un poco de su profesión, quiero saber, hace cuánto empezó a pintar y hacer trazos, me dice que desde muy pequeño tuvo el don, todo lo copiaba, todo lo dibujaba y se inclinó por la caricatura porque le gusta exagerar los rasgos, sobre todo de los hombres, porque con las mujeres tiene mucho cuidado, porque ellas por ningún motivo les gusta verse feas, y si tiene razón, la mujer es vanidosa, tiene el encanto impregnado de ser bella, sólo que unas se preocupan por lucir mejor que otras.
Cien pesos argentinos, por esta cantidad me llevo el dibujo, pero apenas tengo unos cuantos días y aun mi gira por la Copa América no termina, y pienso que mi dibujo se puede perder o arrugar, entonces desisto y sigo hablando.
Ya está jubilado, pero no fueron los dibujos o caricaturas, como lo consiguieron hacer como con Quino el famoso dibujante, no él se consiguió su pensión haciendo chasis de camiones y trabajando como soldador de todo tipo de soldadura, autógena y demás, su oficio de caricaturista lleva mas bien poco, tan pronto como aseguró su pensión, se dio a la tarea de dibujar, y desde entonces se para en esa esquina de Caminito, la calle del famoso tango nostálgico que habla del desamor, de un despecho y de una pérdida.
Caminito que el tiempo ha borrado
Que juntos un día nos viste pasar He venido por última vez
He venido a contarte mi mal.
Pues Villalba, no podrá ser tan famoso como Quino, no habrá creado personajes, pero seguro si pudo haber hecho feliz a quien se atrevió a verse retratado en una caricatura, quizá yo no tuve la valentía, pero si me llevé el mejor dibujo en mi mente, el viejo Óscar Villalba, es un hombre que no desistió de conseguir su sueño de pintar personas, puede que no gane mucho dinero, pero si lo hace feliz, porque está haciendo lo que siempre quiso hacer en la vida, dibujar.
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