lunes, 1 de septiembre de 2025

Mané y Cristiano, más allá del campo



Cristiano Ronaldo y Sadio Mané: Más allá del campo 

 

Orígenes y trayectoria deportiva 

Cristiano Ronaldo y Sadio Mané se han convertido en referentes del fútbol mundial. Ambos han forjado su camino con esfuerzo, disciplina y talento. Cristiano, ejemplo de perseverancia y preparación física, ha sido admirado por su constancia. Mané, por su parte, ha demostrado que los sueños no tienen límites, superando barreras desde su infancia en Bambali, Senegal. 

La magia de Senegal

Cristiano, más que goles

Infancia y dificultades personales 

Cristiano Ronaldo nació en 1985 en Madeira, Portugal, en un entorno de escasos recursos. Su madre, Dolores Aveiro, trabajaba limpiando casas para apoyar su carrera. Su padre, José Dinis Aveiro, fue soldado en la guerra de Angola y sufrió problemas de alcoholismo, lo que afectó su relación con Cristiano. A pesar de ello, el jugador se mantuvo firme en su camino.   

Su padre murió el 6 de septiembre de 2005, tras padecer problemas hepáticos, el delantero estaba concentrado con la Selección de Portugal para jugar un partido contra Rusia por la clasificación al Mundial 2006, prefirió quedarse, para juagar el día siguiente y dedicarle un gol de penal a su memoria.   

Sadio Mané nació en 1992 y vivió en condiciones aún más difíciles. A los siete años perdió a su padre, tras una enfermedad estomacal, en su pueblo no existía hospital, por eso su familia recurrió a la medicina ancestral, pero no lograron salvarlo. 

A los 15 años escapó a Dakar con la ayuda de su tío, buscando una oportunidad en el fútbol. Su familia dependía de él para trabajar en el campo, pero su determinación lo llevó a convertirse en una estrella internacional. 

Fortuna y compromiso social 

Línea de tiempo de las ayudas


Cristiano Ronaldo ha acumulado una fortuna estimada en más de 1400 millones de dólares, gracias a su marca CR7 y acuerdos como el contrato vitalicio con Nike, valorado en más de mil millones.  

Sadio Mané, con un salario anual de 34 millones de dólares en Al-Nassr y un patrimonio de 52 millones, ha destinado gran parte de sus recursos a mejorar la vida en su pueblo natal. 

Los dos sin pensarlo y pese a tener caminos diferentes han coincidido en dejar una huella imborrable entre sus pueblos y la sociedad mundial. 

Cristiano fundó una organización enfocada en salud, educación y protección infantil, colaborando con entidades como UNICEF, Save the Children y World Vision. También ha apoyado a víctimas de desastres naturales y ha donado trofeos para recaudar fondos.  

No olvida a Bambali

Mané ha financiado hospitales, escuelas y otras obras, como llevar la electricidad y acceso a internet, apoyó proyectos de agua potable en su querida Bambali, pero también ha sido solidario con obras en Senegal y campañas de ayuda en África. 

Conclusión 

Simbología

Cristiano Ronaldo y Sadio Mané son ejemplos de cómo el deporte puede ser una plataforma para el cambio social. Más allá de sus logros en el campo, han demostrado que la verdadera grandeza está en ayudar a los demás. Su legado trasciende el fútbol, inspirando a millones con sus historias de superación, visión empresarial y generosidad.


Recuerdo de un padre Orígen humilde





 

 
 

 

 

martes, 13 de abril de 2021

Ciclismo, inspirador de vida

 


Ciclismo, inspirador de vida


Entender que el ciclismo trae consigo una buena dosis de sufrimiento, que cada pedalazo que das es para avanzar en ese carrera que emprendiste a la que seguramente llegaste motivado por terminar y así día a día te pones la cita con la máquina que pesada o liviana te llevará a donde tu elijas.

El tiempo que utilices será aprovechado por tu cuerpo que forjará músculos, que eliminará alguna grasa en exceso y que liberará a tu mente de la pesada rutina de tus obligaciones diarias.

El ciclismo es un inspirador de vida, me ha llevado a explorar paisajes en los que nunca me imaginé podría estar, como escalar 80 kilómetros del premio de montaña más largo del mundo, El Alto de Letras .

Me he caído, pero me he levantado, me accidenté, pero nunca decliné a seguir pedaleando, porque cuando despierto muy en la madrugada desafío el frío, a la pereza que me quiere atrapar entre cobijas calientitas, pero recuerdo que quiero sentir el sudor, que necesito ese aire de la mañana, quizás las gotas de lluvia, el salir con mis compañeros de ruta a los que veo muy rápidos, con los que acumulo kilómetros de experiencia y con los que he formado una especie de logia a la se entra, pero que es muy difícil salir.

Ciclismo, inspirador de vida, pero que cerca se está de la muerte, te arriesgas a lesiones, a fracturas a accidentes fatales a veces porque parecen ser citas destinadas, millones de compañeros han se han ido de este mundo, en ocasiones por falta de pericia, por errores e imprudencias o porque otro actor vial, no te vio, te arrolló y te arrojó a esa dimensión llamada muerte.

Uno no piensa en eso, tampoco, que te vayan a asaltar con tu indefensa posición para quitarte de ese “caballito” que luego será comprado por los reducidores para luego ser adquirido por los inescrupulosos que se atreven a pagar un poco menos de la mitad de lo que te costó en la tienda.

Pese a esas cosas,. de los accidentes, de los robos y demás circunstancias, el ciclismo transforma, te vuelve disciplinado, fortalece tu mente y te ayuda a mejorar tu cuerpo, porque un ciclista se vuelve de acero, aguanta todo y no se rinde.

miércoles, 10 de junio de 2015

El caminante que paró y la guitarra, no lloró

El caminante que paró y la guitarra, no lloró


Él es Juan Carlos Batvidares, músico de toda la vida, una guitarra vieja y casi que descompuesta es su mejor compañera, lo encontré en Plaza Francia en la Recoleta, En Buenos Aires, ya contabiliza 80 octubres, y dice que los médicos pierden plata con el porque no se enferma, es un roble.


Toca la guitarra, y no se considera guitarrista, lo hace como por acompañar sus composiciones, se siente orgulloso de haber creado el himno de su natal Junin. Su sombrero tan viejo como su vestuario de milonguero es otro atuendo que lo hace un auténtico. 
Juan, es un caminante por excelencia, dejó a su hijo a los dos años, por caminar, por cantarle a la vida, a los amigos, como el que tuvo de compañero de viaje, uno que por cosas de la amor se volvió loco, dejó que la calle lo transformara en vagabundo, hasta que acabó con su vida disparando del gatillo de una pistola española, a ese amigo José le compuso una canción. 
En una banca de esa plaza estaba tratando de componer una milonga, con un frecuente transeúnte Rafael Sarmiento.
Era una mañana fría, aun era temprano para atrapar a la audiencia, un padre jugaba con su rubia nena en el parque, mientras yo me fijaba en sus canas y en sus historias, mujeres, si, muchas, claro caminó toda la Argentina y de tanto cantar y tocar la guitarra, una que otra morocha, rubia o mulata se fijaba en este hombre curtido por el sol, por esos nunca tuvo mujer, al menos fija, su única fijación es la música, su fijación de entregar por unos 100 pesos su CD, para que perduren sus creaciones en cualquier del planeta, para que el tango no muera, como seguro ha de morirá él, solo en el viejo hotel, que diariamente paga con lo que consigue en las calles de su Buenos Aires querido, hoy en Plaza Francia, el fin de semana en San Telmo, porque eso de caminar por todo el país y lo de caminante acabó, dice que ya no puede seguir, su cuero no aguanta mas.


Tuvo página web, www.caminanteargentino.com.ar pero yo no está mas, algunos videos en Youtube guardan el testimonio de este argentino con espíritu de artista, que dejará huella con su vieja guitarra, con su tonadas y su voz ya desgastada con el paso de los años, algún turista o local extrañará al caminante argentino y para que eso no suceda, esta es la historia en Desaparecido, lo que al alma le cuesta, el tiempo lo borra. El caminante que paró y la guitarra, no lloró.


La de abajo es una grabación que hice mientras el viejo Juan conversaba con el amigo transeúnte Rafael Sarmiento. Así se escuchaba su voz el 10 de junio de 2015. Que su voz y su tango vivan en Desaparecido.




lunes, 8 de junio de 2015

La historia de Villalba en Caminito




La historia de Villalba en Caminito


En tierra de Quino, uno de los grandes caricaturistas de América Latina, en el barrio San Telmo en Buenos Aires, se exponen algunos personajes que lo hicieron famoso, en especial la pequeña Mafalda, que siempre tuvo las respuestas mas creativas, la misma que odiaba la sopa y combatía con el sueño de su amiga Susana de casarse de blanco, me senté en el banco para sentir un poco del aire que ella inerte respira cuando miles de turistas hacen cada mueca y posan a su lado.Pero la idea surgió por unos minutos antes estuve en Caminito, en el colorido barrio de la Boca, cita obligada del turista y allí me encontré con Óscar Villalba, un viejo con la sabiduría de los 70 años. 

De repente me puse a conversar con él, mientras una helada ventisca nos acompañaba. Fueron unos minutos mas que agradables y quise compartir en este espacio de desaparecidos esta vivencia.  

Todos los días Villalba llega a esa esquina , hace mas de diez años, coloca sus caricaturas y espera con paciencia para ver quién quiere dibujarse hacerse caricatura de sus manos. Como buen hombre de la calle,, aprendió trucos para hacerse entender en diferentes idiomas y sabe decir palabras básicas, como mujer bonita, en inglés, alemán, turco, chino, filipino, japonés, griego y otros cuantos mas. 
La brisa sigue helando, me ha ofrecido una caricatura, en mas de una ocasión,  pero yo busco es entender un poco de su profesión, quiero saber,  hace cuánto empezó a pintar y hacer trazos, me dice que desde muy pequeño tuvo el don, todo lo copiaba, todo lo dibujaba y se inclinó por la caricatura porque le gusta exagerar los rasgos, sobre todo de los hombres, porque con las mujeres tiene mucho cuidado, porque ellas por ningún motivo les gusta verse feas, y si tiene razón, la mujer es vanidosa, tiene el encanto impregnado de ser bella, sólo que unas se preocupan por lucir mejor que otras. 
Cien pesos argentinos, por esta cantidad me llevo el dibujo, pero apenas tengo unos cuantos días y aun mi gira por la Copa América no termina, y pienso que mi dibujo se puede perder o arrugar, entonces desisto y sigo hablando. 
Ya está jubilado, pero no fueron los dibujos o caricaturas, como lo consiguieron hacer como con Quino el famoso dibujante, no él se consiguió su pensión haciendo chasis de camiones y trabajando como soldador de todo tipo de soldadura, autógena y demás, su oficio de caricaturista lleva mas bien poco, tan pronto como aseguró su pensión, se dio a la tarea de dibujar, y desde entonces se para en esa esquina de Caminito, la calle del famoso tango nostálgico que habla del desamor, de un despecho y de una pérdida.

Caminito que el tiempo ha borrado 
Que juntos un día nos viste pasar 
He venido por última vez 

He venido a contarte mi mal.  

Pues Villalba, no podrá ser tan famoso como Quino, no habrá creado personajes, pero seguro si pudo haber hecho feliz a quien se atrevió a verse retratado en una caricatura, quizá yo no tuve la valentía, pero si me llevé el mejor dibujo en mi mente, el viejo Óscar Villalba, es un hombre que no desistió de conseguir su sueño de pintar personas, puede que no gane mucho dinero, pero si lo hace feliz, porque está haciendo lo que siempre quiso hacer en la vida, dibujar.



martes, 27 de enero de 2015

Las flores, en el corazón

Las flores, en el corazón


Dame una flor, por favor. ¿Por qué pides una flor?, tienes todo un jardín en tu corazón. Desprenderse de lo que a veces pretendemos ser y no somos, pedir y pedir es tan fácil que a veces se nos olvida que la vida misma se encarga de entregarnos a nosotros mismos esas flores que tanto esperamos.

Digo porque el tema de las flores es algo figurado, tanto mujeres, como hombres siempre estamos esperando flores de los demás, que quizá llegarán, y no es una flor, una rosa, un clavel, es aquella palabra, acción u hecho que tenemos guardados los seres humanos en nuestro corazón, ese jardín inmenso del que a veces nos cuesta desprendernos, porque sencillamente nos cuesta dar.


No te quedes con nada, el corazón habla de la mano de la razón, allí hay flores para mamá, hay flores para ella que se envejeció haciendo su tarea de amor. Hay flores para papá, que con su dureza no sabe otra cosa que hacerse más fuerte, pero dale una flor, dile lo mucho que lo quieres y seguro el sacará un abrazo o un beso y sino lo hace, tranquilo, que esa flor que le diste, mañana abririrá con mayor fuerza.

Que lindo es despertarse siendo feliz, entregándose flores a uno mismo, diciendo frente al espejo lo importante que eres tu, considerando el valor de tu ser, parece un acto de egoísmo, pero es que nadie nos enseñó lo fundamental que es quererse a si mismo, nos dijeron que amar a los demás es más importante, pero también he aprendido que el verdadero amor nace de uno, si uno no se quiere, no puedes querer a nadie y consecuentemente sino eres feliz, no puedes compartir esa felicidad con otra persona feliz.

Hoy dale una flor a tu hermana, dile lo importante que es para tu vida, hoy dale una flor a tu amigo, a tu novio, novia, mujer, hijo, padre o madre, da flores de esas que están en el jardín de tu corazón, desprende una, regala una, que seguro tu corazón seguirá floreciendo.






domingo, 25 de marzo de 2012

El trabajo mundialista

El trabajo mundialista



Quiero compartir mi experiencia y mi trabajo que para mucho genera envidia y para otros admiración, soy periodista deportivo y he tenido la oportunidad de cubrir diferentes eventos, entre ellos la Copa Mundo del año 1994 en Estados Unidos, así como la de Alemania 2006, la Copa Mundo sub 17 de Nigeria y Sudáfrica de 2010.



Quiero compartir mi experiencia y mi trabajo que para mucho genera envidia y para otros admiración, soy periodista deportivo y he tenido la oportunidad de cubrir diferentes eventos, entre ellos la Copa Mundo del año 1994 en Estados Unidos, así como la de Alemania 2006, la Copa Mundo sub 17 de Nigeria y Sudáfrica de 2010.

Lo primero pasa cuando te seleccionan de tu empresa y te dan la noticia que estás en el equipo para cubrir un evento de tal magnitud. En 1994 era mi primera edición de un Mundial, el nerviosismo era evidente, además con una barrera idiomática que siempre pesa a la hora de hacer tu trabajo, pero todas esas cosas hay que superarlas. Allí fuimos y lo primero que nos encontramos fue el reto de manejar en Estados Unidos, utilizando mapas y bueno la verdad fue algo le cuesta acomodarse, pero luego ya hace parte de la costumbre. Paga uno el derecho a piso con toda la logística que diseña la FIFA para que los medios y periodistas puedan cumplir a plenitud su labor.

Para Alemania 2006, nos preparamos un poco con el idioma, sin embargo hablar a la perfección alemán no es cosa que se haga en dos meses, apenas unas frases para defendernos y para caer en gracia con los anfitriones. Nuestra sede era Johanesburgo y de allí nos trasladábamos a las diferentes sedes, ya sean en
auto y luego en trenes, para acceder a ese medio, la organización permitió que la acreditación los periodistas pudieran viajar de forma gratuita, lo único que había que hacer era confirmar la reserva por teléfono, en las estaciones o por internet, se pagaban tres euros por reserva, algo sumamente barato.

Un día me enviaron a cubrir un entrenamiento de la selección Brasil, tenía que ir desde Múnich hasta Frankfurt un poco más de cuatro horas manejando, tenía que ir y volver hacer notas (entrevistas, presentaciones, titulares) regresar y editar, fui con el camarógrafo que no conducía y me toco hacer todo el recorrido, pero con el agravante que la noche anterior sólo había podido descansar máximo una hora, entonces en plena carretera tuvo un episodio de los que se llama micro sueño, me quedé dormido en plena autopista, de manera que tuve que parar en los sitios acondicionados para hacer el descanso dormí unos tres minutos y volví a manejar, obviamente en el camino tomé mucho café, bebidas energizantes, la verdad fue muy duro, pero por fortuna nada ocurrió. Luego con los trayectos en tren fue mucho más fácil cubrir ese Mundial.

En este video se aprecian los llamados Hooligans, aficionados ingleses en la previo de un juego. 






martes, 17 de febrero de 2009

Mis dos hermanos

Mis dos hermanos


Ahí estaba yo firme al lado de mi hermano Camilo, cargando su pequeño cuerpo viendo su ternura en una de esas celebraciones de cumpleaños, quizá la primera y quizá el no la recordará, sino es porque ve las fotos, pero de pronto en su memoria quedó atrapada alguna imagen para la eternidad. Camilo, con el que tanto he compartido ahora ya de grande, con el que tuvimos algunos problemas en su adolescencia y juventud, pero después que partí de la casa, todo cambió el se convirtió en amigo, en cómplice secreto de mis caprichos, ahora somos socios de una empresa que estamos formando y con la que esperamos cumplir dos necesidades básicas del ser humano, la de suplirse de algún dinero, pero sobre todo la mejor de todas , hacer lo que nos gusta. Ha sido tan grande y noble mi hermano que me dio la oportunidad de ser padrino de su ser adorado tesoro, su pequeña hija Sara Valeria.

A Camilo siempre lo tendré como ese hombre con pensamientos puntuales, frases de crecimiento y ejemplo de superación, crece cada día y no deja nunca de aprender y enseñar. Por esas cosas de la vida y ante el fallecimiento de nuestro padre se fue a Cúcuta para estar al lado de nuestra madre, pero su regreso fue fundamental para enfocarse en la carrera que tanto había querido, ahora es el Ingeniero de la familia y sistematiza cada proceso que lo tienen convertido en un gran profesional.

Aquí Fernando, lo llamamos 'nano', ha sido consentido, por aquello de ser el menor de la dinastía. Su sonrisa nos ayudó a mantenernos con esa alegría en el seno de nuestro hogar. El 'benjamín' se vino siguiendo los pasos de sus hermanos y en Bogotá una vocación y su profesión que le ha ayudado a reír, llorar y crecer como padre de familia, y que lo colocan ahora en un hombre entregado a su linda familia. Se que vendrán cosas grandes para él, su esposa, sus hijos, porque ha sido paciente y espera que la vida le de esa oportunidad. Es puro espíritu, a veces silencioso, pero no pierde el sentido del humor, adora los animales y le encanta ver programas de Discovery, en los que seguramente sueña trabajar como camarógrafo.
Son mis hermanos, dos de los pilares de mi existencia, hermanos que me ayudan a fortalecerme.