Ciclismo, inspirador de vida
Entender que el ciclismo trae consigo una buena dosis de sufrimiento, que cada pedalazo que das es para avanzar en ese carrera que emprendiste a la que seguramente llegaste motivado por terminar y así día a día te pones la cita con la máquina que pesada o liviana te llevará a donde tu elijas.
El tiempo que utilices será aprovechado por tu cuerpo que forjará músculos,
que eliminará alguna grasa en exceso y que liberará a tu mente de la pesada
rutina de tus obligaciones diarias.
El ciclismo es un inspirador de vida, me ha llevado a explorar paisajes en
los que nunca me imaginé podría estar, como escalar 80 kilómetros del premio de
montaña más largo del mundo, El Alto de Letras .
Me he caído, pero me he levantado, me accidenté, pero nunca decliné a
seguir pedaleando, porque cuando despierto muy en la madrugada desafío el frío,
a la pereza que me quiere atrapar entre cobijas calientitas, pero recuerdo que
quiero sentir el sudor, que necesito ese aire de la mañana, quizás las gotas de
lluvia, el salir con mis compañeros de ruta a los que veo muy rápidos, con los
que acumulo kilómetros de experiencia y con los que he formado una especie de
logia a la se entra, pero que es muy difícil salir.
Ciclismo, inspirador de vida, pero que cerca se está de la muerte, te
arriesgas a lesiones, a fracturas a accidentes fatales a veces porque parecen
ser citas destinadas, millones de compañeros han se han ido de este mundo, en
ocasiones por falta de pericia, por errores e imprudencias o porque otro actor
vial, no te vio, te arrolló y te arrojó a esa dimensión llamada muerte.
Uno no piensa en eso, tampoco, que te vayan a asaltar con tu indefensa
posición para quitarte de ese “caballito” que luego será comprado por los
reducidores para luego ser adquirido por los inescrupulosos que se atreven a
pagar un poco menos de la mitad de lo que te costó en la tienda.
Pese a esas cosas,. de los accidentes, de los robos y demás
circunstancias, el ciclismo transforma, te vuelve disciplinado, fortalece tu
mente y te ayuda a mejorar tu cuerpo, porque un ciclista se vuelve de acero,
aguanta todo y no se rinde.