El caminante que paró y la guitarra, no lloró
Él es Juan Carlos Batvidares, músico de toda la vida, una guitarra vieja y casi que descompuesta es su mejor compañera, lo encontré en Plaza Francia en la Recoleta, En Buenos Aires, ya contabiliza 80 octubres, y dice que los médicos pierden plata con el porque no se enferma, es un roble.
Toca la guitarra, y no se considera guitarrista, lo hace como por acompañar sus composiciones, se siente orgulloso de haber creado el himno de su natal Junin. Su sombrero tan viejo como su vestuario de milonguero es otro atuendo que lo hace un auténtico.
Juan, es un caminante por excelencia, dejó a su hijo a los dos años, por caminar, por cantarle a la vida, a los amigos, como el que tuvo de compañero de viaje, uno que por cosas de la amor se volvió loco, dejó que la calle lo transformara en vagabundo, hasta que acabó con su vida disparando del gatillo de una pistola española, a ese amigo José le compuso una canción.
En una banca de esa plaza estaba tratando de componer una milonga, con un frecuente transeúnte Rafael Sarmiento.
Era una mañana fría, aun era temprano para atrapar a la audiencia, un padre jugaba con su rubia nena en el parque, mientras yo me fijaba en sus canas y en sus historias, mujeres, si, muchas, claro caminó toda la Argentina y de tanto cantar y tocar la guitarra, una que otra morocha, rubia o mulata se fijaba en este hombre curtido por el sol, por esos nunca tuvo mujer, al menos fija, su única fijación es la música, su fijación de entregar por unos 100 pesos su CD, para que perduren sus creaciones en cualquier del planeta, para que el tango no muera, como seguro ha de morirá él, solo en el viejo hotel, que diariamente paga con lo que consigue en las calles de su Buenos Aires querido, hoy en Plaza Francia, el fin de semana en San Telmo, porque eso de caminar por todo el país y lo de caminante acabó, dice que ya no puede seguir, su cuero no aguanta mas.
Tuvo página web, www.caminanteargentino.com.ar pero yo no está mas, algunos videos en Youtube guardan el testimonio de este argentino con espíritu de artista, que dejará huella con su vieja guitarra, con su tonadas y su voz ya desgastada con el paso de los años, algún turista o local extrañará al caminante argentino y para que eso no suceda, esta es la historia en Desaparecido, lo que al alma le cuesta, el tiempo lo borra. El caminante que paró y la guitarra, no lloró.
La de abajo es una grabación que hice mientras el viejo Juan conversaba con el amigo transeúnte Rafael Sarmiento. Así se escuchaba su voz el 10 de junio de 2015. Que su voz y su tango vivan en Desaparecido.
2 comentarios:
Que el tango viva por siempre y que el "caminante desprendido y viajador" encuentre el amor verdadero para no morir solo con su guitarra. Por el momento que siga vendiendo sus discos y sus "tonadas" en la bella BSAS, mientras endulza el oído de muchos transeuntes, como lo hizo contigo, mi #granperiodista.
Gracias, mi bella Conde, Yo ya no soy ese cantor que vago por el Mundo. contigo buscaré un buen tango, un buen vino y que viva el amor por siempre!
Publicar un comentario